Donar el Pelo: La mejor experiencia


Por qué donar el pelo es lo más satisfactorio que he sentido.






El pasado 19 de octubre se celebró el Día Internacional Contra el Cáncer de Mama, una enfermedad que está arrasando literalmente con la vida de miles de mujeres alrededor del mundo.

El día de ayer decidí unirme a esta causa y donar mi larga melena, la cual me tomó aproximadamente dos años en crecer.


¿Cómo nació esta necesidad? A continuación, les voy a contar tal cual lo que sentí.

Le llamo necesidad por que una vez que vi la publicidad del salón de belleza HER Barra de Peinados junto a Palmers, convocando a donar el pelo con un descuento del 50% en el corte (además de la satisfacción) no pude dejar pensar en ella, hice una lista en mi cabeza de pros, las miles de razones por las que debía en ese preciso momento correr a donar mi pelo y la micro lista de contras donde solo figuraba como razón el “nunca había tenido el pelo tan padre” en ella, y es verdad, llevo sin pintarme el pelo aproximadamente tres años, incluso durante la cuarentena vi renacer los chinos que juré que jamás volvería a ver, la buena alimentación y ejercicio nunca habían estado tan presentes en mi vida y creo que todo esto influyó a tener ese “pelazo” que de alguna forma quería conservar, pero los pros tuvieron más peso, qué mejor que donar la mejor versión de mi pelo para una mujer que está luchando contra esta terrible enfermedad.

Al llegar a mi cita me dijeron que dos personas más se habían presentado, lo cual me pareció un número muy pequeño y es la razón por la cual decidí compartir mi experiencia, con la finalidad de invitar a más mujeres y hombres a hacer esto.

Una vez en mi silla me explicaron el simple proceso y con el corazón lleno de emoción acepte, en este caso eran 30cm el largo mínimo de la trenza sin importar que hubiera una coloración previa, canas, tratamientos etc. La única condición: el largo.

Ya que me trenzaron el pelo los 30cm eran justo a la nuca lo cual me dejó fría, en mi vida he tenido el pelo tan corto, lo más corto había sido al cuello, decidimos que plancharlo ayudaría a que el pelo se estirara y no tuviera que cortarlo tan arriba, pero con eso y todo era un cambio drástico, mi respuesta fue: "de aquí no me voy con el pelo largo " y reí.

Pedí a una de las chicas que grabara el proceso, me urgía verlo.

Al dar el último tijeretazo sentí una liberación inexplicable, ni siquiera me preocupé por ver mi cara, (tenía el cubrebocas) lo único que quería ver era la trenza.

Sorprendida por mi reacción, quién cortó mi pelo me dijo que a ella no le va el pelo corto y que por ello no se animaba a donarlo, lo cual me dejó impresionada, en nuestro país es muy común que las mujeres se sientan más “mujeres” por llevar el pelo largo, existe una extensa lista de motivos por lo cuales la mayoría de las mujeres suelen traerlo así, además de que se justifican con razones como: “mi cara es redonda”, “me traumo sí se pasan”, “yo sólo de pelo largo”, “lo tengo maltratado”, “no es mi estilo”, “yo solo dos dedos”, entre miles de razones más.

Todas estas razones están vinculadas al rol de genero, a cuestiones sociales y estéticas.

Hace algunos años yo hice las paces con todos estos estándares de belleza, recuerdo que en mi infancia y adolescencia ir a cortarme el pelo era una tragedia, si se pasaban un milímetro era un drama, nunca me lo cortaban como yo quería, intentar cortármelo sola ha sido una gran lección de vida, pero cuando tenía 17 años, alguien muy sabio me dijo que por qué no me lo cortaba a la altura de la barbilla que seguro se me vería bien y fue en ese momento donde decidí perderle el miedo a verme “mal” ¿qué es verse mal? Cortarse el pelo es temporal, este crece, una vez que lo corté, abrí un mundo de posibilidades, múltiples cortes, tintes y cambios de look que ya no recuerdo cuántas veces lo he hecho, algunos fueron increíblemente favorables y algunos no del todo, pero debo decir que de ninguno me he arrepentido al nivel de dejarlo de hacer.

Esta es la tercera vez que lo dono, la última regresando de mi luna de miel hace cinco años. Me tardé tanto tiempo en hacerlo de nuevo por que en verdad dejarlo largo requiere de tiempo y esfuerzo, pero algo que no me canso de decir es que yo tengo la fortuna de tener tiempo, no todas las mujeres y niños tienen esa fortuna y creo que eso es un motivo bastante solido para aventarse a hacer un cambio tan radical.

Espero hacerlo muchas veces más.

HER Barra de Peinados al igual que muchos salones siguen recibiendo trenzas o con promociones especiales para apoyar esta causa, si aún no tienen el largo requerido... nunca es tarde, las fundaciones reciben las donaciones todo el año y el cáncer afecta a niños y niñas también, los invito a ponerlo sobre la mesa, la satisfacción es indescriptible.

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