Aerie Real: Cómoda en mi propia piel


En un mundo de consumismo masivo, inmediatez y sobre información, crear lazos estrechos con los objetos de los que nos rodeamos es muy complejo.


Al referirme a un lazo no hablo de un apego enfermizo a los objetos hablo de una conexión con las prendas, las marcas y sus narrativas. Como consumidores debemos ser cada día más estrictos con nosotros mismos a la hora de elegir qué compramos y por qué lo hacemos. Hay varios motivos desde el impacto al medio ambiente hasta qué provocan estas prendas en nuestro día a día, cómo nos acompañan y cubren nuestros cuerpos.


A lo largo de mi vida y mi carrera dentro de la industria de la moda he tenido la oportunidad de estar en contacto muy cercano con muchísimas marcas y ver su filosofía desde adentro y es por ello qué me acerqué a Aerie para hablar un poco desde mi propia experiencia con la marca y ofrecer un criterio real sobre el por qué es una de mis marcas favoritas desde que era una adolescente hasta el día de hoy.


Mi primer acercamiento fue a través de American Eagle, en una edad bastante determinante, la adolescencia, en donde la relación con el cuerpo es muy dual, no hay una conexión sana aun con el cuerpo -al menos en mi caso- y fue a través de mi hermana que me aventuré a probar la ropa intima, de la línea Aerie.





Aerie ofrecía una amplia gama de bras, undies, tops en todas las tallas y fueron los primeros en promover el uso de bralettes y mostrar modelos con cuerpos reales en sus campañas. Un acercamiento muy honesto e identificable para una persona que luchaba todos los días con su cuerpo.


Escuchar en un press day de la marca a una de sus embajadoras, Iskra, en primera persona, me invitó a hablar sobre mis propias inseguridades en público, a relacionarme aún mejor con la marca y hablar de moda desde mi propia experiencia y narrativa para ofrecer un aspecto más intimo de la moda y alejarlo de la superficialidad con la que suele ser relacionada.


Después de un largo proceso de aceptación y trabajo personal me acerqué a Aerie para hacer esta colaboración y hablar de mi relación con la marca y mi evolución junto a ella -lo cual les pareció una idea fantástica- y me dieron libertad total para hacerlo.


La ropa intima, es una forma de expresión única y muy personal, se dice que debemos vestirnos para nosotras mismas y no podría estar más de acuerdo. A lo largo de los años he encontrado en Aerie la comodidad y el valor de vestir la ropa intima para mí por el simple placer de saber que estoy cómoda en mi propia piel. En mi adultez puedo decir que cada una de las prendas que he comprado en Aerie me han ofrecido un poco más de seguridad y de autoconocimiento, a escuchar las necesidades de mi cuerpo, desde despedirme del bra, las varillas y las copas para siempre -o hasta cuando yo quiera-, usar bralettes de encaje, aventurarme a explorar los distintos cortes de undies, incluso tangas hasta aceptar cuál es mi talla real con orgullo junto a los cambios la misma acompañando a mi cuerpo.


Hoy me siento lo suficientemente cómoda en mi propia piel para mostrarme, sin maquillaje, sin peinarme, sin retocarme, en bralette, con un cuerpo que cumple mis propios estándares – los únicos que importan- y me acompañan día a día.




Encuentra todas prendas en la página de Aerie o en su app.